«Attenti al lupo» (cuidado con el lobo)[1]
Como es de dominio público, por estar en todos los “mass media” desde hace semanas, existiría una cantidad muy numerosa de sujetos endeudados, generando ello un grave perjuicio tanto en términos reales de la población como en el denominado “inconsciente colectivo”, a raíz del malhumor generalizado y por el pesar motivado por el tener que soportar reclamos y privaciones.
Si bien no existen coincidencias en torno a la composición de la denominada “mora crediticia”, puesto que la deuda familiar alcanzaría 12.9% de la cartera de los Bancos, trepando al “16.7%” en el caso de los préstamos personales, siempre según datos oficiales del Informe de Bancos del Banco Central de la República Argentina (BCRA)[2], otros índices que nos traen una radiografía de los morosos, aluden a que “cuatro de cada diez jóvenes no pagan”[3].
Como no podía ser de otra manera, así como los cadáveres atraen buitres, el disgusto popular, la desazón con la vida diaria y el disgusto con lo que ofrece la realidad atrae políticos.
En ese sentido, y como lo destacara el periodismo especializado: “Hay 60 proyectos para regular el crédito …” [4], lo que resulta verdaderamente sorprendente, fundamentalmente por no ser los políticos sujetos que se caractericen ni sean reconocidos por su laboriosidad. Empero, lo que ocurre es que, detrás del enojo de la gente lo que han visto aquellos es la posibilidad de poner en funcionamiento una “aspiradora de votos”, los que les parece singularmente interesante, sobre todo por tratarse el 2027 de un año electoral.
Dejando de lado las propuestas de lo que podríamos denominar “la izquierda delirante”, consistente en “una gran moratoria nacional” (!) que permita a los endeudados no pagar a nadie, lo que a algunos diputados radicalizados pero con pocos seguidores les parece razonable como mecanismo de captación de votos, ya que es algo sabido que siempre el que más ofrece es el que se encuentra más lejos de llegar al poder, lo cierto es que la realidad exhibida por los antecedentes de la región no son muy positivos. Es que, de estar a las estadísticas, los proyectos para regular las tasas impuestos coactivamente por el Estado, si bien redujeron los costos en Chile, provocaron una caída en la cantidad de préstamos ofrecidos al público del 19%, teniendo como principal perjudicado a los que menos tienen.-
En Perú, el gobierno estableció tasas máximas para créditos de consumo y PYMES, lo que motivó que 216.000 personas quedaran excluídas de la posibilidad de obtener un solo peso en prácticamente el primer bienio de vigencia de esta norma, pese a ser la misma –supuestamente- “protectora de los pobres”[5].
Si bien en palabras de Marina Dal Poggetto, la existencia de un ciclo de crédito muy rápido más que duplicó los préstamos a las familias a precios constantes desde el piso de Abril del 2024[6], lo cierto es que el “Cóctel Molotov” motivado por la conjunción de un ambiente recesivo, una economía en retracción y sueldos poco retributivos, ha generado que un número significativo de sujetos endeudados se encuentre en graves problemas para honrar las obligaciones oportunamente asumidas.
Frente a esta realidad, los llamados “desconocidos de siempre”, como en las películas de neorrealismo italiano, han brotado como hongos después de la lluvia, ofreciendo a los más desesperados supuestas “soluciones mágicas” (?).
En primer lugar, no pocos Estudios de Abogados inescrupulosos, le ofrecen a los castigados damnificados, sobre todo a aquellos sobre los que ya pesan “medidas cautelares”, pedir su propia quiebra.
Ahora, si bien es cierto que el decreto de quiebra produce la suspensión de los remates y de las medidas precautorias (Arts. 24 ssts. y ccts, ley 24.522), sugerirle a alguien que requiera se decrete su propia quiebra, es tanto así como aconsejarle a un sujeto que se haga extraer todos los dientes para evitar futuras caries (¡!).
Es que, no sólo el decreto de quiebra o declaración falencial implica la “pulverización futura del crédito” sino que, además, viene acompañada con una inhibición general de bienes que le impide al fallido disponer de todos sus activos al perder el manejo de sus bienes, amén de la inhabilitación para salir del país y toda una serie de “capitis diminutio” y lacras adicionales.
En segundo término, he escuchado a algún Gobernador caracterizado por su torpeza y que, además, posee la insensata intención de presentarse como Candidato Presidencial, aconsejarle a los más jóvenes, que son quienes generalmente han anudado estos créditos a través de su teléfono, “dar de baja la App” (?), como si esta sugerencia -más propia de un avestruz que de una persona física o humana- fuera la solución para sus problemas, y le generara alguna cobertura frente a eventuales ejecuciones en lugar de desproteger aún más al endeudado.
En tercer lugar, y siendo conocido que, en el caso particular de MERCADO PAGO, esta plataforma cuenta con más de 6,5 millones de personas con algún financiamiento, y concentra el 19% de los morosos del sistema, siendo la media de sus deudas en mora de $116.000, no pocos de los exponentes de la izquierda vernácula y del populismo que nos gobernara desastrosamente hasta hace sólo unos años pareciera estarse cebando.-
Es que, en los hechos, encontró allí la oportunidad ideal para atacar a MARCOS GALPERIN, sobre todo porque la difusión de que MERCADO LIBRE posee un “valor libros” de U$S 100.000 millones, logrado por alguien que hace 20 años no era nadie con una Empresa que por aquellos tiempos prácticamente no existía, es algo que se les ha vuelto indigerible, volviéndolo un “target” o blanco ideal a quien atacar.
Es en este vector en donde he escuchado las sugerencias más desopilantes, como ser los consejos de promover querellas “por usura” (¡); acciones personales por violación de la Ley de Defensa del Consumidor y planteos análogos cuyo resultado futuro, por cierto, no aparecería nada claro, siendo el único beneficiario inmediato de tales planteos el abogado que los formule.
Además las acusaciones, en este último caso, parten de la base de la ignorancia de que, obviamente, aquel que por su carencia de activos y de historial económico jamás podría soportar el “análisis de riesgo creditico” de un Banco u otra Institución Financiera de primer nivel, termina solicitando préstamos a “Fintechs”, “Cuevas” o a Banqueros no tradicionales (como ser las “Mesas de Dinero” ) que, a cambio de exigir menos recaudos para adelantar los fondos solicitados por quienes menos tienen, suelen fijar Tasas que duplican o triplican los intereses de mercado.-
¿Qué hacer, entonces?;
¿Cómo salir del entuerto?
Obviamente, frente a un reclamo de cobro de intereses claramente usurarios, no descartamos la procedencia de acciones penales, que siempre suelen alarmar a los usureros.-
Y, ante los comienzos de ejecuciones motivados por planteos de cobro, si bien los denominados “títulos ejecutivos” (léase, cheques, pagaré o análogos), por lo común impiden avanzar sobre el análisis o investigación de la causa (a través, por ejemplo, de la llamada “exceptio doli”) en el marco del proceso de ejecución, ya hace décadas –como lo destacara en su momento[7]- que nuestra Corte ha admitido el avance simultáneo del juicio ordinario promovido por el ejecutado(en la especie, el deudor o la familia morosa de nuestra historia) contra su prestamista, mientras su pretenso acreedor continúa con la ejecución en un proceso independiente[8].-
Ello, dando por tierra la opinión de calificada doctrina, que sostenía que el juicio de conocimiento sólo podía iniciarse “...una vez cumplidas las condenas impuestas por el ejecutivo”[9].-
Si a ello le sumamos que el castigado deudor ejecutado objeto de nuestro trabajo podrá siempre recurrir al “Beneficio de Litigar sin Gastos” y no pagar Tasa de Justicia en su intento de iniciarle juicio y neutralizar a un Acreedor quizás inescrupuloso, existen posibilidades serias, tal como hemos visto, para impedir que termine triunfando el abuso (como ser intentar la revisión integral de todo lo actuado y la “moralización” de las tasas de interés aplicadas ajustándolas a los valores de mercado) las que no son, precisamente, las que se vienen promocionando a título de Panacea por aquellos que, frente a la crisis o mala fortuna de otro, no ven sino una oportunidad más para medrar.-
Citas
[1] Según el célebre “adagio” italiano, que hiciera célebre el cantante Lucio Dalla.-
[2] Blanco, Javier: “La mora crediticia volvió a crecer…”. Diario La Nación, sección Economía, Ejemplar del sábado 19 de septiembre del 2026, pág. 22.-
[3] Ref. nota sin firma denominada “Radiografía de los morosos: cuatro de cada diez jóvenes no pagan”, Diario La Nación, sección Economía, ejemplar del 25 de agosto de 2026, pág, 18: TEXTUAL.
[4] Reinhold, Melisa: “Hay 60 proyectos para regular el crédito…” Diario La Nación, sección Economía, ejemplar del sábado 19 de septiembre de 2026, pág, 23: TEXTUAL.
[5] Reinhold, Melisa: Ob sit pág. 23
[6] Dal Poggetto, Marina: “Los números se la mora”, Revista “Fortuna” Bs. As. Nº 617, Septiembre de 2026, pág.24
[7] Martorell, Ernesto Eduardo: “El Juicio Ejecutivo en las operaciones Bancarias”, Bs.As., 1992, Ad-Hoc, 1ra. Edición, Especialmente “Capítulo Sexto: Los créditos bancarios por deudas derivadas de la utilización de “tarjetas de crédito” y “Cajeros Automáticos”: Ejecutividad. Defensas”, pag.218.-
[8] Vis. CSJN, 5/2/1987: “Laperuta, Guillermo c/ The Chase Manhatan Bank SA”, el que he analizado en detalle en mi libro citado en la nota anterior.-
[9] Fenochietto, Carlos Eduardo & Arazi, Roland: “Código de Procedimientos Civil y Comercial de la Nación (Comentado y Concordado)”, Bs.As., Astrea, 1985, 1ra.Edic., TÎI, pag.783.-Bustos Berrondo: “Juicio Ejecutivo”, pag. 243.-
Artículos
opinión
ver todosRichards, Cardinal, Tutzer, Zabala & Zaefferer
Baker McKenzie
Cassiopeia Immigration Services



















































































































