Nueva política pública para una infraestructura más sostenible en la Provincia de Buenos Aires
Por Dalia Rabinovich

El 17 de junio de 2026 se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia de Buenos Aires la Resolución No. 422 del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, mediante la cual se crea el Programa de Infraestructura Sostenible y Resiliente. La norma representa un paso significativo en la incorporación de criterios ambientales y de gestión del riesgo climático en el diseño y ejecución de la infraestructura pública bonaerense.

 

El contexto: por qué esta resolución importa

 

La Provincia de Buenos Aires concentra más del 38% de la población del país y sostiene una red de infraestructura pública de enorme magnitud: vías de comunicación, sistemas de agua y saneamiento, equipamiento educativo y sanitario, entre otros. Durante los últimos años, eventos climáticos extremos como inundaciones, sequías prolongadas y olas de calor han puesto en evidencia la vulnerabilidad de esta infraestructura frente a un clima en transformación.

 

En ese marco, la creación de un programa que institucionalice la sostenibilidad y la resiliencia como criterios rectores de la planificación y la inversión pública no es un gesto meramente declarativo: responde a una necesidad concreta de actualizar los estándares con los que el Estado diseña, ejecuta y mantiene sus obras.

 

El objetivo general del Programa

 

La Resolución No. 422 define como objetivo general la integración transversal de criterios de sostenibilidad y resiliencia a lo largo de todo el ciclo de vida de las políticas, planes, programas y obras del Ministerio. Esto incluye desde la etapa de planificación hasta el mantenimiento de las obras ya ejecutadas, incorporando asimismo instancias de participación pública y el enfoque de soluciones basadas en la naturaleza.

 

Los dos ejes estratégicos

 

El Programa se estructura en torno a dos ejes que orientan sus objetivos específicos y la asignación de recursos:

 

Eje 1: Sostenibilidad en la infraestructura y los servicios públicos

 

Este eje apunta a integrar la gestión del riesgo climático y ambiental en cada etapa del ciclo de vida de las obras públicas. Entre sus objetivos específicos se destacan: la generación de herramientas técnicas y estándares de evaluación para obras resilientes, la promoción de prácticas de infraestructura ecológica y soluciones basadas en la naturaleza, y la articulación multiactoral e intersectorial para la consolidación de políticas públicas basadas en evidencia científica.

 

Eje 2: Acción climática y gestión integral del riesgo de desastres

 

El segundo eje se centra en el fortalecimiento de la capacidad institucional y territorial para anticipar, prevenir y reducir los riesgos asociados al cambio climático y los eventos extremos. Su propósito es incrementar la resiliencia ambiental, social y económica de la Provincia mediante obras e intervenciones concretas.

 

Alcances y desafíos de implementación

 

Desde una perspectiva jurídica, la Resolución No. 422 se inscribe en el marco de las obligaciones que la Provincia asume en virtud de la Ley Nacional No. 27.520 de Presupuestos Mínimos de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático Global, así como de los compromisos asumidos por la Argentina en el marco del Acuerdo de París.

 

En ese sentido, resulta especialmente relevante analizar de qué manera estos criterios de sostenibilidad y resiliencia se incorporarán a los pliegos de licitación, los estudios de impacto ambiental y los mecanismos de control de obra. La eficacia real del Programa dependerá, en gran medida, de su capacidad para permear los instrumentos jurídicos y técnicos que gobiernan el ciclo de vida de cada proyecto.

 

Conclusiones

 

La creación del Programa de Infraestructura Sostenible y Resiliente es un avance normativo que merece reconocimiento. Institucionalizar la sostenibilidad como criterio rector de la infraestructura pública bonaerense es una señal positiva en la dirección correcta.

 

Sin embargo, el verdadero valor de esta política estará en su operacionalización: en la medida en que logre traducir estos principios en instrumentos concretos de planificación y en los criterios que orientan la aprobación, ejecución y mantenimiento de las obras públicas. La experiencia comparada muestra que los marcos de este tipo sólo generan impacto real cuando van acompañados de capacidad institucional, recursos específicos y mecanismos de seguimiento y evaluación sólidos.

 

Será fundamental, entonces, monitorear cómo evoluciona la implementación de este programa en los próximos meses y qué lugar ocupan estos criterios en las decisiones concretas de inversión pública provincial.

 

Texto completo de la Resolución No. 422: https://boletinoficial.gba.gob.ar/secciones/14224/ver

 

 

Opinión

El desafío de las sociedades con Inteligencia Artificial: Gestión de riesgos y el nuevo rol del compliance corporativo
Por Marisa de Angelis
detrás del traje
Nos apoyan